Soy Hombre y me depilo

Seguramente escuchaste como yo, cosas del estilo, “a vos no te engendraron, te tejieron” y tuviste que reírte para no admitir tu molestia delante de todos tus amigos e incluso de tu novia. O cada vez que tenemos que sacarnos la remera delante de una chica que nos interesa. Olvídate, es nuestra peor pesadilla!

La realidad es que en la actualidad, hay millones de hombres en todo el mundo que se preocupan abiertamente por los problemas del vello corporal. No hace mucho tiempo, la mayoría de los hombres trataríamos de parecer ambivalentes sobre el tema, pero en el fondo probablemente suspiráramos: “Sí, me importa”.

Los hombres que crecimos en los años 80 y 90 aún recordamos que el aspecto imprescindible era una cara suave y lisa y un torso peludo. James Bond, Chuck Norris, Cocodrilo Dundee, incluso un luchador como George “Animal” Steele , todos nuestros héroes varones de la infancia se adhirieron a ese código. Entonces, como hacemos para arrancar y decir ¿“Yo me quiero hacer la depilación láser”?

Aun recuerdo lo orgulloso que me sentí cuando me empezó a salir la barba. Tenía 14 o 15 años y me sentía el macho de América, pero ese sentimiento cambio rápidamente cuando mi cuerpo empezó a cubrirse de un pelaje cuasi animal y, el orgullo se volvió vergüenza de ir a la pileta o a la playa. Incluso se volvió molesto para realizar algunos deportes.

Entonces, adolescente e inexperto, probé la solución más económica, confidencial y primitiva que podía existir: le pedí a mi hermana que me afeite la espalda. No importa cuán avanzada sea la civilización humana, por alguna razón la gente aún intenta resolver problemas con objetos filosos. Tenía una gran salida esa noche, con una chica del gimnasio y quería impresionarla con mis músculos no peludos. La noche fue un exitazo pero el vello me salió más firme y más oscuro.

Lo bueno es que empecé a salir con esta chica y ella se ofreció a afeitarme cada vez que nos íbamos de vacaciones juntos. Y si, la tenía mucho más clara en tema depilación y me alentó a probar la depilación definitiva con láser Soprano. La verdad que fue un trabajo más psicológico que otra cosa, porque entrar a un centro de estética para mujeres  me daba un poco de pudor. Ella me contó que cada vez que iba y se hacia sus sesiones, se cruzaba con otros hombres y escuchaba los comentarios de lo que les había cambiado la calidad de vida. Incluso los jugadores de fútbol y nadadores se hacen el tratamiento de depilación láser por indicaciones de los clubes a los que pertenecen.

Fue así que mi novia me acompaño la primera vez y luego continúe con 9 sesiones más que dieron por acabado el vello de mi espalda. Luego del año, tuve que hacerme unas sesiones más de mantenimiento y agregue unas de piernas completas para que me disminuya un poco.  Realmente fue un placer, el tratamiento no duele nada y  en un año sos un hombre nuevo.

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